El Tumor De Ariel

El Tumor De Ariel

“Yo estaba desesperada por tener hijos, ese fue uno de los motivos por los que me divorcie, yo quería hijos y mi marido no quería, así que me mude a Londres para buscar una nueva pareja.

Yo tenía una profesión en la cual me iba bien con mis clientes pero estaba estresada, frustrada y deprimida y además durante 10 años había tenido unos dolores de cabeza espantosos que iban de peor en peor. ¡Algunas veces esos dolores me duraban 5 días!

Entonces en una visita rutinaria con mi médico, este descubrió que mis niveles de hormonas estaban muy alterados e inmediatamente sospechó que tenía un tumor, así que me mandaron a hacer un escáner cerebral y me confirmaron la existencia de un Prolactinoma (un tumor) lo cual fue un shock tremendo.

Al principio pensé que eso era muy injusto, fui a la biblioteca médica y comencé a informarme cuanto pude sobre este tumor, y cuando descubrí que provocaba esterilidad pensé que era sumamente irónico.

Todas las células de mi cuerpo decían quiero hijos, y de algún modo yo había creado un tumor que me impedía tenerlos. Pensé que tenía que existir algún motivo para ello, pues era demasiada coincidencia, así que me entró mucha curiosidad y gracias a mi formación en medicina alternativa, decidí tratar el tumor con métodos alternativos en vez de recurrir a los fármacos ortodoxos o a la cirugía.”

Ariel decidió usar la programación neurolingüística o PNL para tratar su tumor e hizo algunos descubrimientos muy interesantes:

“Yo me acuerdo que era una persona que pensaba que todas las células de su cuerpo querían hijos, pero lo que descubrí fue que en el fondo remontándome a mi primerísima infancia sentía tanta aversión a como había sido mi familia que lo último que deseaba en el mundo era ser madre.

Y esto me sorprendió sobremanera y pensaba que deseaba una cosa cuando en realidad una parte inconsciente de mí iba en una dirección completamente opuesta, y cuando comprendí los motivos por los que no quería hijos, y en qué se basaba eso, pude librarme de ello y permitir que todo fuera como debía ser y al menos entendí por qué me había creado una vida que seguía ese camino.

Un día me oí a mi misma gritándome dentro de mi cabeza “estoy tan harta de esto, solo quiero librarme de esta pesadilla, quiero librarme de este tumor” y me quede´ paralizada mientras escuchaba esa voz dentro de mi cabeza y pensé “Uf, hay mucha ira allí y mucha frustración, me estoy auto agrediendo”.

Si estoy atacando a mí cuerpo pensando que quiero librarme de él eso es algo suicida, eso no puede curar y nunca había visto la curación de ese modo, y me di cuenta de que todos mis pensamientos consistían en hacerlo desaparecer. Eso es un conflicto un conflicto interno enorme, por lo que decidí analizarlo más detenidamente y pensé ¿Qué sería lo contario? tal vez sea la aceptación, entonces me dije a mi misma ¿Qué pasaría si aceptara este tumor?

Esto ocurrió varios años después pero fue sin dudas un punto de inflexión para mi curación, cuando me di cuenta de que mi tumor me había conducido a un viaje que yo nunca había planeado, me había enseñado cosas que nunca pensé saber, había cambiado mi profesión, había cambiado mi perspectiva, había aprendido muchas cosas sobre mi y sobre otros y entendí cosas que nunca había entendido y había conocido gente maravillosa de todas partes del mundo que me había apoyado.

Y me percaté de que me quería mucho más, y pensé ¡Vaya veo que este tumor no ha sido malo del todo!

¿Y si está aquí con alguna finalidad?

Porque hasta ahora me ha servido de mucho, y si está aquí por algo quizá aun sigue existiendo una finalidad ¿Qué ocurriría si le diera permiso para quedarse toda la vida?

Seis meses después de darme cuenta de esto, y haber llegado al punto de aceptar la presencia de un tumor, me hicieron unos análisis de sangre y cuando fui a ver a mi especialista me dijo que mis niveles de hormonas eran totalmente normales, hasta el punto que el médico me dijo ¡Vaya esto es increíble!

Yo pensé que habían cometido alguna clase de error, que los resultados del análisis no estaban bien o algo así, así que le dije: “Ha pasado mucho tiempo, ahora soy mayor quizá mis hormonas han cambiado” , pero él me dijo no no no, eso no puede ser, esto solo puede significar una cosa: tu tumor ha desaparecido.

Todos nuestros síntomas de enfermedad son un mensaje oculto que es necesario aprender a interpretar para poder liberarnos de lo que nos aqueja. Hablaré mucho más sobre esto en el Seminario El Espejo Cósmico

Te invito a descubrir el verdadero poder de tu mente mediante ESTE seminario

Con mis mejores deseos
Dr. Roberto A. Bonomi

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